Hola a todos. Imagino que varios estarán cansados por la jornada en el OtakuFest. Pero eso no me detendrá de continuar con el megapost que prometí (y me prometí) hacer sobre el desarrollo del manga en el Perú.
El post anterior hablaba de forma rápida el proceso que debemos pasar para llevar nuestros dibujos a un formato impreso al que podamos llamar revista o fanzine. Vimos las alternativas que teníamos, sacarlo por imprenta o sacarlo por fotocopia. Ahora me centraré con uno de los puntos que le sigue y es el colocar la revista en los puntos de venta.
Primero, la presentación cuenta mucho por lo que, al margen del formato de impresión seleccionado, debemos tomarnos la molestia de embolsar nuestras revistas y sellarlas. Es molesto sobretodo si uno mismo hace el trabajo, pero si se dan cuenta, casi no hay revista que no se venda embolsada, y es para proteger el producto y darle mejor presencia. Lo bueno es que si deciden hacer el proceso ustedes mismos, resulta relativamente barato. El ciento de bolsas de celofan no cuesta mucho y se puede sellar con calor (Si se posee una selladora) o con un pedazo de cinta adhesiva o sticker (Los cuales tampoco cuestan mucho). Si sería laborioso pero no costoso.

Tenemos dos opciones para llevar nuestros trabajos a los puntos de venta, los cuales si se pueden llevar de forma simultánea. La primera es a través de una distribuidora mientras que la segunda es hacer la distribución de forma personal. La diferencia radica, además de quien deja las revistas, en los tiempos que demoran para sacar las cuentas, el alcance que se puede tener para distribución y la cantidad que se manejaría.
En el primer caso contamos con algunas empresas que se dedican a la distribución de diarios, revistas y libros. Estas empresas en varios casos cuentan con distribución a nivel nacional y el funcionamiento es el siguiente: Uno establece un precio de tapa para la revista, que es lo que va a pagar el consumidor; pero a la distribuidora se le deja de ese monto un porcentaje que por lo general es de 50% del precio de tapa, que sirve para cubrir los gastos de distribución, ganancia de la distribuidora y ganancia del vendedor. Por ejemplo, si tenemos una revista cuyo costo de tapa es de 10 soles, nosotros se la dejamos a la distribuidora a 5 soles, y los otros 5 se reparten entre los que intervienen en dicho proceso. Obviamente hablamos de un costo que la distrubuidora cobra en caso de las revistas vendidas.
Los volúmenes de distribución varían, pudiendo ser usualmente de medio millar en adelante. En algunos casos muy particulares se puede hacer distribución de tirajes menores como 100 ejemplares, pero como digo, casos muy puntuales. (Solo me encontré con una empresa que tenía esa opción).
Sobre como cobrar y facturar… dinero dinero dinero, cuan necesario es pero cuantos dolores de cabeza nos da. La distribuidora nos recibe el primer número pero recien podrá sacar las cuentas de cuanto se vendió al momento de hacer el recojo de estas. En principio un distribuidor recoje un número cuando va a hacer entrega del siguiente, y luego de un mes o dos haciendo cuentas, se emiten los resultados de las ventas. Por eso mencioné en el post anterior que uno debe tener presupuesto para unos 3 números mínimo. Algo más que considerar y MUY NECESARIO SI SE TRABAJA CON DISTRIBUIDORAS FORMALES: Se debe emitir recibos, específicamente facturas cuando hagamos el cobro de las revistas vendidas. Las distribuidoras, como son empresas, deben contabilizar todo, y para ello va a requerir de los documentos necesarios, los cuales en este caso son facturas y gúias de remisión (Usadas para indicar movimientos de mercadería).

Emitir facturas implica sacar un número de R.U.C. y tener obligaciones fiscales como el pago de impuestos o declaración jurada. Aquí seguro el 99.9% de los que quieren sacar sus mangas deciden no usar este sistema porque implica la formalización de uno y rendir cuentas a la SUNAT cada mes. Primero les diré que una persona no necesita constituir una empresa o sociedad si desea emitir facturas, pero si debe declarar mensualmente sus ingresos y egresos. Dependiendo de lo ordenado que sea uno y la habilidad con los números, las cuentas pueden ser manejadas personalmente pero siempre ayuda la supervisión de un contador.
Ahora, para los que se quieren ahorrar problemas contables, la solución más práctica es hacer la distribución directamente. Esto implica que el dibujante o los integrantes de la revista/fanzine/compilatorio de mangas/manga a vender se repartan la distribución llendo a diferentes puntos de venta ofreciendo el producto y encargándose de dejar la mercadería y cobrar las ventas realizadas. Uno podría pensar que es fácil, pero requiere de cierta disciplina al momento de llevar las cuentas, sobretodo si se trabaja con un grupo de personas o bien, uno distribuye las publicaciones de otros.
Con esta alternativa no requerimos de facturas ni guías de remisión pero si algún documento en donde se diga que se está dejando y que se ha vendido. Además se puede obtener un porcentaje mayor de ganancias por revista ya que al manejar uno la distribución y tratar directamente con los puntos de venta, les puede ofrecer el porcentaje que uno crea conveniente. No puedo darles un valor adecuado, pero en mi opinión, darle un 30% aprox de comisión a los puntos de venta es adecuado (Teniendo en cuenta que este monto es superior al que ellos pueden percibir a través de una empresa distribuidora).

La contraparte es que uno personalmente deberá ir a todos los lugares en donde venda las publicaciones, lo cual implica a veces largos viajes o separar varios días para cubrir todos los puntos de venta, lo cual es un consumo de tiempo y dinero el cual no podemos ignorar. La mejor forma es organizar los puntos de venta por zonas y rutas y en base a eso, determinar a que lugares se va y en que determinado orden. Si colaboran otras personas se pueden repartir de acuerdo a la accesibilidad que tenga cada uno con respecto a cada zona.
Otro punto en contra es que, al manejar el tema de ventas, debemos siempre registrar todos los ingresos y entregas de revistas, así como los ingresos de dinero por ventas; y todo eso ordenado por fecha y centro de venta. Esto permitirá hacer un mejor seguimiento de por ejemplo, los puntos de venta en donde hay mayor o menor movimiento, así como que publicaciones se venden mejor. Y enfatizo que se debe ser ordenado y claro, porque si se trabaja en grupo, existe el riesgo de generar desconfianza entre los integrantes si las cuentas que se rinden no son claras y se da pie a que alguien pueda objetar los resultados. Puede ocurrir incluso en grupos muy unidos de personas.
También deben pensar en que no todos los vendedores o dueños de los puntos de venta pueden ser amigables y accesibles, por lo que algunos hasta ni querrán escucharte. Así mismo se debe tratar de entablar amistad o al menos afinidad con los puntos de ventas pues hay personas que aceptan tu producto pero no lo exhiben o colocan en “vitrina” y luego se quejan de que no vende, cuando ellos, al no tener ninguna responsabilidad por el producto, no lo promocionan.
Sea cual sea la opción que elijamos para distribuir nuestro producto, y como se darán cuenta al ver cuantas veces lo he repetido, lo más importante es tener orden y claridad con las cuentas. En el siguiente post cubriré el tema de la promoción y publicidad, que complementa lo hablado aquí, ya que de nada sirve tener el manga en el punto de venta si la gente no sabe de él.