Review: Star Wars Episode I The Phantom Menace 3D.
12/Febrero/2012
Hace poco bromeaba con Jonathan Guzmán (Autor de Gaia sobre el estreno en 3D de Star Wars. La broma surgía de la extraña incapacidad de Jonathan de ver las imagenes en 3D usando los lentes tan famosos; así que la broma era que el no iba a encontrar nada nuevo ya que con o sin los lentes la iba a ver en 2D... Lamentablemente el resultado no se alejó mucho de la broma.
No analizaré el tema de la trama, efectos especiales o personajes al tratarse de un re-estreno de una película con más de 12 años de
antigüedad, sino que me remitiré a ver el tema de las cosas adicionales en esta edición, sobretodo el efecto del 3D. Así que empezamos
(nuevamente) una reseña de Star Wars Episode I The Phantom Menace
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...
Ya todos sabemos la trama de este capítulo y que intolerable era la presencia de Jar Jar Binks en esta película. Tampco veremos una mejor actuación por parte de Natalie Portman, a quien aún sorprende por tan pobre desempeño a comparación de otros trabajos tan buenos que ha realizado como Closer o Black Swan. Aún así todos los fans estuvimos a la expectativa de esta película anunciada muchos años atrás, pero el resultado final no fue mejor que la película original y no porque los puntos mencionados antes no hubieran sido corregidos (nadie esperaba que los corrigieran), sino porque aquellas cosas adicionales que se supone le darían un aire nuevo a la película simplemente brillaron por su ausencia o poca profundidad.
Para empezar, la película tiene varios minutos de escenas nuevas con respecto a la versión original. Muchas de estas escenas se encuentran disponibles en los DVDs y no representan gran cambio al desarrollo de la trama. La mayoría de las escenas extras son durante la carrera en Bontha Eve, donde apreciamos la presentación de varios corredores así como una escena donde Anakin es atacado por otro competidor y sufre una grave avería en su podracer que lo retrasa un poco.
La cereza de la torta debió ser los efectos en 3D pero no es el caso. No quiere decir que la película no haya sido transformada al formato
tridimensional, pero este no resulta tan espectacular como otras películas. En varias escenas se pueden apreciar la diferencia de planos
entre los personajes que se encuentran más cerca del espectador con respecto al fondo, pero a falta de movimientos que sobresalten o
sobresalgan de la pantalla, no hay algo destacable.
Las escenas que uno podía imaginar que demostrarían el efecto 3D con mayor definición (La carrera de Podracers, la batalla en Naboo y el duelo entre Qui-Gon Jinn, Obi-Wan Kenobi y Darth Maul) no lo demuestran, ya que la acción continua o la alta velocidad de la carrera no ayuda a percibir el 3D; o el dinamismo del duelo Jedi y las tomas a distancia hacen que uno pierda la sensación de profundidad.
¿Por qué a fallado tanto The Phantom Menace en brindarnos la más grande experiencia del 3D? No se trata de que sea la película menos atractiva de la saga como muchos pensarían, sino otro factor más importante y que la gente que se deja llevar fácimente por la publicidad no entenderían. Estamos ante una película filmada entre 1995 y 1998, estrenada a fines del siglo pasado y con más de una década de antigüedad. No fue filmada ni desarrollada para potenciar el 3D que en esa época aún estaba lejos de brindarnos la experiencia que hoy tenemos. Por eso no hay muchas tomas que nos haan saltar de nuestros asientos o escondernos pensando que un rayo laser nos va a dar en la cabeza.
Es una lástima que este re-estreno no haya sido lo que uno espera, teniendo en estos años una fuerte competencia en estrenos 3D; sin
embargo podemos esperar que los siguientes episodios puedan demostrar mejor este recurso, sobretodo porque muchos esperan ver la persecusión
en motos en Endor, a Luke volando a velocidad para destruir la primera Death Star o la dominante fuerza del Imperio en Hoth.
12/Febrero/2012
Hace poco bromeaba con Jonathan Guzmán (Autor de Gaia sobre el estreno en 3D de Star Wars. La broma surgía de la extraña incapacidad de Jonathan de ver las imagenes en 3D usando los lentes tan famosos; así que la broma era que el no iba a encontrar nada nuevo ya que con o sin los lentes la iba a ver en 2D... Lamentablemente el resultado no se alejó mucho de la broma.
No analizaré el tema de la trama, efectos especiales o personajes al tratarse de un re-estreno de una película con más de 12 años de
antigüedad, sino que me remitiré a ver el tema de las cosas adicionales en esta edición, sobretodo el efecto del 3D. Así que empezamos
(nuevamente) una reseña de Star Wars Episode I The Phantom MenaceHace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...
Ya todos sabemos la trama de este capítulo y que intolerable era la presencia de Jar Jar Binks en esta película. Tampco veremos una mejor actuación por parte de Natalie Portman, a quien aún sorprende por tan pobre desempeño a comparación de otros trabajos tan buenos que ha realizado como Closer o Black Swan. Aún así todos los fans estuvimos a la expectativa de esta película anunciada muchos años atrás, pero el resultado final no fue mejor que la película original y no porque los puntos mencionados antes no hubieran sido corregidos (nadie esperaba que los corrigieran), sino porque aquellas cosas adicionales que se supone le darían un aire nuevo a la película simplemente brillaron por su ausencia o poca profundidad.
Para empezar, la película tiene varios minutos de escenas nuevas con respecto a la versión original. Muchas de estas escenas se encuentran disponibles en los DVDs y no representan gran cambio al desarrollo de la trama. La mayoría de las escenas extras son durante la carrera en Bontha Eve, donde apreciamos la presentación de varios corredores así como una escena donde Anakin es atacado por otro competidor y sufre una grave avería en su podracer que lo retrasa un poco.
La cereza de la torta debió ser los efectos en 3D pero no es el caso. No quiere decir que la película no haya sido transformada al formato
tridimensional, pero este no resulta tan espectacular como otras películas. En varias escenas se pueden apreciar la diferencia de planos
entre los personajes que se encuentran más cerca del espectador con respecto al fondo, pero a falta de movimientos que sobresalten o
sobresalgan de la pantalla, no hay algo destacable.Las escenas que uno podía imaginar que demostrarían el efecto 3D con mayor definición (La carrera de Podracers, la batalla en Naboo y el duelo entre Qui-Gon Jinn, Obi-Wan Kenobi y Darth Maul) no lo demuestran, ya que la acción continua o la alta velocidad de la carrera no ayuda a percibir el 3D; o el dinamismo del duelo Jedi y las tomas a distancia hacen que uno pierda la sensación de profundidad.
¿Por qué a fallado tanto The Phantom Menace en brindarnos la más grande experiencia del 3D? No se trata de que sea la película menos atractiva de la saga como muchos pensarían, sino otro factor más importante y que la gente que se deja llevar fácimente por la publicidad no entenderían. Estamos ante una película filmada entre 1995 y 1998, estrenada a fines del siglo pasado y con más de una década de antigüedad. No fue filmada ni desarrollada para potenciar el 3D que en esa época aún estaba lejos de brindarnos la experiencia que hoy tenemos. Por eso no hay muchas tomas que nos haan saltar de nuestros asientos o escondernos pensando que un rayo laser nos va a dar en la cabeza.
Es una lástima que este re-estreno no haya sido lo que uno espera, teniendo en estos años una fuerte competencia en estrenos 3D; sin
embargo podemos esperar que los siguientes episodios puedan demostrar mejor este recurso, sobretodo porque muchos esperan ver la persecusión
en motos en Endor, a Luke volando a velocidad para destruir la primera Death Star o la dominante fuerza del Imperio en Hoth.